Ya es viernes. Llegan tres poemas, dos ensayos y un cuento para acompañarte el fin de semana.
Prepárate un café, agarra un buen rincón y ve los logros del español antes de que ganen el Nobel.
Todo con tu membresía de Perpetuo.
II.
de Montserrat Montano
En un viaje organizado
—día y medio en Granada—
no estaba prevista
una fuente dormida,
camino de palacio,
cuatro árboles guardianes
y este pájaro,
hermano de los encajes
azules, amarillos, verdes.
La muda lluvia
que duerme la ciudad
no calla la belleza
de las estancias
donde la luz ausente
dice su feliz arquitectura
al cristal de los estanques.
Nota del editor: Hay un lenguaje silencioso del mundo; lenguaje con el que se comunican las cosas y que nosotros, los humanos, no siempre entendemos. Así, por ejemplo, el viento saluda a las hojas con un bailecillo; así, la lluvia acaricia el concreto. La poesía suele ser nuestro mejor vehículo para notar ese idioma quieto; calmado. De los autores que han enviado poemas a Perpetuo, Montano me ha sorprendido con su capacidad de traducirlo en versos; de pintar escenas al hacerlo.
Comparte el poema:
La magia de escribir
de José Luis Vidales Peña
La magia de escribir
Espectáculo silencioso
de un solo espectador,
donde el mago no es más
que un vago soñador.
Decide qué sucede,
quién vive y quién muere.
Qué tan grande es el dragón
que se enfrenta a nuestro héroe.
Si habrá de equivocarse,
no hay problema, se corrige.
Si se acabaran los cuadernos,
escribiremos en esfinges.
Y como mago uno dicta
lo que contenga ese cuaderno.
El conejo que aparece.
Lo que sí se ve y lo que...
Nota del editor: Me fascina el final de este poema. Es de esas obras donde los últimos versos le dan mérito. Quizá iría más lejos y diría que esos puntos suspensivos del final lo son todo. Ellos transforman el poema en una reflexión sobre la escritura en un acto de escritura misma. Como si el poeta—ese ser elusivo—se percatara de su poder y decidiera reservárselo; como si se diera por sentado que logró su tarea de expresarse al público y no tuviera que hacer más.
Lee el poema entero:
Llamado a Pan
de Angelo Chacón Sequeira
Oh, Pan, ¡alegra el ánimo de este
que errante anda por la espesura hastiada
llamada vida! ¡Llévame al otro bosque,
donde saltimbanqui y galante andas;
y a la sombra de los grandes árboles
áureas melodías evocas en gloria pastoril!
¡Llévame a la dicha impetuosa
que se vive, salvaje, entre ríos, maleza
y siestas de mediodía sin turbación!
A ti, que lascivo aprendiste la empresa
manual —¡movimiento voluptuoso!—
de tu padre Hermes: dejaré en tus altares
[…]
Nota del editor: Por definición, el tiempo pasa. Por algo le decimos al tiempo gramatical, pasado. Nos ha dejado y tratamos de volver a él. Pero nos es imposible. Cuando pienso en ese fenómeno, pienso tanto en lo que escribe Chacón Sequeira. Pienso en el pasado que nos evade; en los tiempos que nos esquivan. (Además, siempre es un gusto volver a poemas que participaron en nuestro concurso de poesía hace unos meses).
Lee el poema completo:
El lenguaje que descubrí corriendo
de Ana Sofía Osorio Flores
No sé bien cómo empezar este texto. Aunque me encanta hablar de correr, siempre me resulta difícil. Es una experiencia que trasciende el lenguaje, como si las palabras se quedaran cortas ante algo que experimento con todo mi ser. Hoy, mientras corría, pensaba en lo imposible que sería explicar lo que siento en cada paso, en cada entrenamiento, en cada carrera. Wittgenstein escribió alguna vez que “los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo”, y quizá eso sea cierto en muchos sentidos, pero en este momento me siento segura de que hay un mundo completo que siento y experimento al correr, aunque no encuentre las palabras para describirlo.
[…]
Nota del editor: No entiendo el afán por correr. Quizá, por ello, gravito a leer textos del tema. He salido a correr tan solo una vez en mi vida. En ella, casi pierdo un pulmón de la fatiga. Pero siempre que escucho a los corredores hablar del tema, me entra la más grande de las curiosidades. Los textos que capturan esa esencia, tienen un espacio indiscutible entre la literatura. Así lo tiene Osorio Flores.
Lee el ensayo completo:
Cartas al editor: El año del español
de, su amigo, el editor, J.L. Sabau
El jueves que entra, saldrá un hombre en traje por unas puertas blancas con detalles dorados. En México, al menos, serán altas horas de la mañana. Alrededor suyo, habrá cámaras por montón y el bullicio calmado de periodistas tratando de acercársele lo más posible. Todos quieren escuchar cómo lee lo que viene en un sobrecillo—muchas veces decorativo, pues las palabras las sabe de memoria—; en él, está el nombre ganador del Premio Nobel de Literatura.
[…]
Nota del editor: Nada me ha capturado tanto como el Nobel. Nada en mi vida. Es el estandarte de logro literario; es el ver un canon formarse frente a mis ojos. He leído a más de la mitad de todos los galardonados; me parece que tengo a todos menos cuatro en mi biblioteca. Cada año, hago un esfuerzo enorme por predecir al ganador. Cada año, espero atinarle. Este no es la excepción.
Lee el texto completo:
Y si quieres hacerme una pregunta,
[Era el día del encuentro]
Escrito por Ray Tarazona
Era el día del encuentro. Estaba ansiosa, tenía que salir, ya no podía evitarlo, llueve. Llueve muy fuerte, me alisto. No tengo botas. Creo que con el paraguas zafo, no quiero cancelar aunque la lluvia me incita a hacerlo. Salgo, las baldosas no son mis amigas. Las baldosas no son amigas de nadie. La calle llora, los árboles gritan auxilio. Estoy a tiempo de cancelar, siempre se está a tiempo, son 20 cuadras, elijo caminar porque esperar el colectivo con lluvia no es una opción digna antes de un encuentro especial.
[…]
Nota del editor: Hay una tentación indiscutible por tratar de decir las cosas con más palabras. Es el impulso al adjetivo que tienen tantos autores. Una señal de dominio de la palabra es la resistencia a ello; es el poder decir, sin vituperios, que un cuento acabó sin tener que agregarle más oraciones. Eso hace Tarazona; eso, la hace un autora admirable.
Lee el cuento completo:
Cada semana, publicamos una crónica o ensayo en formato largo. Son las apuestas que hacemos y están disponibles para nuestros suscriptores pagados.
Esta semana, Sofía Yaliztli Ackerman Sandoval exploró todo lo que ha pasado desde la desaparición forzada de 43 estudiantes en la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa. Es la mejor lectura para entender cómo ha evolucionado el movimiento y la frustración en México.
El hombre que inventaba jorobados
Entró al zoológico con la secreta intención de morir. El recinto estaba abierto solo para él y, por lo mismo, las posibilidades de ser devorado por lo que parecía una leyenda inverosímil se multiplicaban.
La noche anterior había imaginado que visitaba ese extraño lugar selvático, en el que pretendía abrazar una ceiba, escuchar el canto sagrado de los saraguatos y “oler la naturaleza”.
“Sería fantástico morir devorado por un tigre que pertenecía a narcotraficantes”, le había confesado a su pareja.
[…]
Nota del editor: Lo que hace Chávez Gochicoa, deberíamos estudiarlo como la esencia de una crónica. Tiene a un sujeto—en este caso, Benjamín Labatut—en un escenario inesperado—una visita a Villahermosa—. El escenario empuja al sujeto a revelarse de forma honesta; el escenario, muestra su persona. Así, algo concreto revela la esencia del personaje siendo entrevistado. Crónica 101. Toca estudiarlo con lupa. (Además que está tan bein escrito que una o dos frases seguro se quedan contigo).
Lee la crónica completa:




















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