Este poema ganó el primer lugar del concurso de poesía de Perpetuo 2025
A veces recuerdo aquel caracol
que pisé un día empacando la maleta
en el baúl del carro de alguien
Ese sonido
su brutal forma de dejarme saber que
le he desquebrajado
me persigue cuando me pregunto
hacia dónde me está llevando el mundo
Si yo pienso por el resto de mi vida
en la de ese ser diminuto
tal vez ese día no fui la muerte
fui parte de un intercambio de energía
compartimos la conciencia de que yo también
puedo levantarme lento de entre sus escombros
Aun así, me aterra
escuchar crujir mi casa
o arrastrarme por el suelo moribunda
Cada tanto soy y solo seré
la máquina de demolición
soy el terrible destino
de recordar que provoqué
la ausencia de otros.
El poema es de María Fernanda Barrientos
La ilustración es de Nathalie Medina



