Dicen que no avisa si viene... apuras siempre el paso para no perderlo. Sus sonidos se escuchan a lo lejos, cada uno con su compás: de motor, bujías y corazón eterno. En cada Barrio hay alguno, con sus colores, sus anécdotas y escudos. Son como los cuadros de fútbol: algunos más rústicos, otros más faranduleros. A estas máquinas solo las describe, un buen verso tanguero. Modernos, lentos y muchos antiguos; Pero todos nos llevan a destino. Entre chismes, pozos y empujones. Cada uno tiene una historia, en sus manchas y rayones.
Este poema fue escrito por Estefi Hotton.



