Ciudad de Observación
de Melisa Jamesson
A modo de Prólogo
Tomás Lemus
Leyendo el foto ensayo de Melisa Jameson, caigo en cuenta de algo: la fotografía urbana es prominente en Perpetuo. Y esto no parecería difícil, más del 80% de la población de América Latina vive en ciudades. Pero en este espacio hemos publicado ensayos de las más diversas temáticas: tradiciones rurales, monumentos, viajes a través de un volcán; de la costa caribeña, de los campos de Castilla, y todos viven en ciudades. El medio que habitan es uno, el que exploran a través de la fotografía es otro.
Luego están ese grupo de fotógrafos que apoyan en la cámara para hacer una descomposición del mismo espacio que habitan: físico, conductual, imaginario. En este grupo de fotógrafos, cuyas reflexiones varían en gran medida, encuentro algo en común: un impulso por transformar el acto y la intención de la fotografía en nuestro siglo.
Dos inquietudes de este editor han jugado un rol en encontrar este tipo de ensayos, que compartidas con los fotógrafos, han ayudado a formar un género: la primera, la circunstancia precaria de la comunicación y el arte ante la inteligencia artificial generativa, y la necesidad de la fotografía de encontrar una nueva justificación y referentes; la segunda, las transformaciones urbanas del nuestro siglo veintiuno, en que las fuerzas, por un lado, de la creciente urbanización y gentrificación y por otro, del cambio climático y la decadencia urbana ejercen una presión de pinza sobre nuestras ciudades.
El escrito de Jamesson se me antoja como un sucinto resumen de la intuición de otros tantos fotógrafos que han pasado por estas páginas. Jameson nos dice que la contemplación urbana, es un acto dinámico, porque la mirada que se detiene sobre algo lo detiene, descompone y lo vuelve a componer. La fotografía, en tanto que instrumento de una contemplación humana–opuesto a la generación artificial–,adquiere de esta forma una nueva función, la de subvertir una imagen, una representación, una práctica urbana, y construirlo de nuevo, con la imaginación humana en juego. Para mí el gran poder de esta fotografía es que, aún coqueteanado siempre con lo imaginario, no impone una visión utópica; su objeto es lo que ya está ahí.
Por más ensayos que nos ayuden a imaginar nuestra ciudad.
Ciudad de Observación
de Melisa Jamesson
Ciudad de Observación es una exploración fotográfica del espacio público y paisaje– urbano y natural–entendidos como escenarios de interacción, permanencia, y movimiento. A través de una mirada que se enfoca en lo cotidiano, esta serie documenta la forma en que las personas habitan la ciudad y construyen su identidad colectiva mediante acciones que a simple vista parecen ordinarias.
La observación funciona como método y experiencia. Más que registrar acontecimientos a gran escala, el proyecto se centra en los pequeños recorridos, encuentros, gestos y relaciones que nacen en las calles, plazas, parques y espacios de convivencia. La ciudad se presenta como un territorio en constante transformación, donde la arquitectura, la infraestructura y la vida pública dialogan continuamente.
Realizadas en fotografía analógica, las imágenes invitan a desacelerar la mirada y reconocer aquellos detalles que suelen pasar desapercibidos en la cotidianeidad del contexto urbano. Cada fotografía es un ejercicio de atención que busca revelar la complejidad de la experiencia cotidiana y la capacidad del espacio público de generar encuentros, apropiaciones y formas de pertenencia. En este sentido, la observación también se entiende como una forma de resistencia. En el contexto urbano caracterizado principalmente por la velocidad, la transformación constante y la desconexión con el entorno compartido, detenerse a mirar se convierte en un acto consciente. Fotografiar la ciudad es negarse a pasar de largo; es reconocer el valor de aquellos espacios, gestos y relaciones que sostienen la vida colectiva, pero que con frecuencia permanecen invisibles.
La cámara no busca únicamente documentar, sino también preservar. Cada imagen funciona como un ejercicio de memoria y cuidado hacia el espacio público, entendiendo que aquello que no se observa corre el riesgo de ser olvidado. Desde esta perspectiva, la fotografía es una herramienta para hacer visible la experiencia urbana y para reivindicar la importancia de los lugares que compartimos como sociedad.
Así, la ciudad se entiende la ciudad como un lugar a descubrir a través de la observación, no solo como un objeto de estudio. La ciudad se revela en sus habitantes, sus ritmos y sus paisajes cotidianos, y así la serie propone la atención como una forma de preservar, comprender y valorar la ciudad contemporánea.












