A Daim, que sufrío conmigo el desalojo La U.C.V. era o es un antro que da o daba pena Hanni Osset, U.C.V Mea culpa, el circo roto
La casa que vence la sombra su entrada de nombres desaparecidos que se desplaza infinita hasta un reloj que campanea funebre las guacamayas gimiendo una tierra de nadie colillas de cigarro en la grama condones usados la maternidad alza el niño fecundado en el latex las guacamayas tienen crussing detrás de las canchas de tenis un muerto andante con los ojos cansados me ofrece mariguana mientras estoy sentada en el grafiti del patrimonio de la humanidad y una mirada austera en estas dañadas paredes hay mariguana condones cigarros ferias profesores abusadores pero no hay agua la casa que vence la sombra se enarbola con un slogan marketero y no se ve su sombra no se limpia su chiquero un loco con una camiseta del barcelona empuja a la gente se mete un paco travestido de estudiante y lanza una lacrimogena en humanidades un vigilante saborea con sus ojos mis piernas pero en mi cara sus ojos me lanzan piedras un bululú de carajitos liceistas una secta de evangelicos con guitarras un secuestrador con el guevo parao’ llevandose a las mujeres no falta el imbecil que se queja de la impuntualidad de un profesor que de clases por una locha y una cogida en control estudios la casa que besa la sombra una pulsera queer cabello rapao’ binder al pecho enfrente sandalias sifrinas falda y el pelo embojotao’ en un harapo la casa que besa la sombra me pone la mano en el hombro Y me dice “desaloja porque no puedes estar aquí”
Estos poemas fueron escritos por Samantha Alvarado.



