A lo lejos puedo ver a alguien que lleva mi rostro, no le reconozco. Me apunta asustada, se le pone la cara pálida. Me muestra sus manos, las inspecciono con cuidado, pero no me dicen nada. No son mías. Alguien usurpa mi propio lugar, una voz que hace eco repite mi nombre para que vuelva a verme frente al espejo. Cierra los ojos. Se esconde. Se recuesta en la cama y finalmente despierta.
Margarita Blanco, escritora mexicana emergente. Interesada en escribir sensaciones que se traducen con las palabras. Su trabajo se centra en la escritura introspectiva y la poesía con enfoque en experiencias personales. Sigue el ritmo de la tinta infinita.



