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Un ejercicio rápido. Lea la siguiente descripción y adivine de qué proceso electoral se trata.
En una democracia diversa de cientos de millones de personas, los votantes están amargamente divididos entre dos partidos. La proporción de indecisos está disminuyendo y cada lado ve al otro como una amenaza existencial. La próxima elección presidencial probablemente dependerá de la participación de la base de cada partido. Aunque los hábitos de voto suelen predecirse por clase, religión y región, los ánimos están caldeados en todo el electorado.
A la izquierda, está un presidente en funciones de edad avanzada, un octogenario que ha sido una fuerza en la política local durante décadas. Protagonizó un regreso estelar para ganar el cargo y así desbancar a un líder de extrema derecha al que acusa de ser un peligro para la democracia. Pero en una economía estancada, algunos votantes dicen que va en la dirección equivocada, con percepciones cada vez más negativas, volcándose hacia la derecha. Hay algunos indicios de que el presidente está perdiendo el apoyo de los más pobres, una parte clave de su base.
A la derecha, a pesar de una mezcla de declaraciones polémicas —a veces criticadas como racistas o sexistas— la población siente que el candidato conservador podrá manejar mejor la economía y el combate al crimen. Casos de violencia de alto perfil colocan la seguridad en el primer lugar de las preocupaciones. En campaña, el candidato acusa que un aparato del «Estado profundo» busca silenciar a la derecha y promete dejar caer el martillo sobre las narcopandillas. El aspirante ya ha integrado a su familia en el imperio político de su partido, cuyos simpatizantes, apenas unos años antes, asaltaron el capitolio tras perder la elección.
Los paralelismos son evidentes, pero esta no es la elección de Estados Unidos entre Biden y Trump, sino la de Brasil. Dentro de unos días, el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro —hijo del exmandatario Jair Bolsonaro, detenido en prisión domiciliaria— se enfrentarán en una segunda vuelta.




