El otro Santa Fe
Fotografías al borde de un distrito financiero
Para el mexicano, “Santa Fe” es sinónimo de progreso y construcción desenfrenada. Ese es el nombre del distrito empresarial al poniente de la ciudad. Una zona imaginada al torno del siglo XX, cuando México se abría al mundo, firmaba tratados comerciales y buscaba, con desesperación, ser reconocido como un país parte de la esfera globalizada.
Con esa misión, se hizo Santa Fe: la de crear una urbe para el siglo XXI a finales del XX. El resultado fueron rascacielos que cosquillean las nubes, glorietas de varios carriles y puentes que conectan cerros, antes distantes. Son centros comerciales donde se venden marcas de lujo y corporativos de empresas de talla global.
Pero también hay otro Santa Fe. El que estuvo antes. El que, muchos creen, “fue” pero, en verdad, sigue siendo.
La urbe moderna se construyó sobre el relleno sanitario de la ciudad—es decir, el basurero, para ya deshacernos de los eufemismos—. Al rededor de ello, habían decenas de gentes para quienes, Santa Fe, ya era su casa.
La mayoría fueron desalojadas para hacer paso al titán que hoy se erige en las fronteras de la capital. Otros tantos, se quedaron.
Ahora, lo que fue Santa Fe hace años—ese que se antecede al distrito financiero—sigue existiendo a un lado del Santa Fe que perdura. Solo que, a modo de diferencia, se le pone el epíteto “el pueblo” antes de decir Santa Fe.
Así conviven Santa Fe, rico y desarrollado, con el pueblo de Santa Fe, pobre y apreturrado.
Esta semana, en Perpetuo, publicamos un ensayo que examina a mayor detalle esta relación—además de dar la historia completa de Santa Fe y una letanía de sus errores—. Me parece injusto seguirle robando argumentos a una autora como Renata Álvarez León, así que dejaré el ensayo como referencia y seguiré a lo que me compete.
Una ciudad sobre basura
Esta crónica fue escrita por Renata Álvarez León para Perpetuo. Puedes leer más de la autora al final del texto.
Como parte del ensayo, Arturo Trujillo fue al otro Santa Fe; al pueblo. Lo hizo en busca de capturar la vida cotidiana que hay en el pueblo de Santa Fe para darle mayor claridad a los argumentos de Álvarez León. Hubieron más fotos—tantas más—de las que salieron en el ensayo. Así que, por ello, decidimos recolectarlas en este foto ensayo—primero de muchos, esperamos, en Perpetuo—.
Este es el otro Santa Fe; el que perdura. El que era Santa Fe antes de que le apodaran “el pueblo”. Son sus gentes y sus calles; sus talleres y tiendas. Es una vista al México cotidiano.
Todas las fotos son de Arturo Trujillo para Perpetuo.











































