Está a cargo del poder quien está a cargo de la fantasía. Cuando me desperté estaba llorando y una luz blanca lo ocupaba todo. Las lágrimas no me dejaban ver qué había al otro lado del jardín. Una nueva flor exótica, un animal herido, el árbol milenario dando frutos. Nunca tuve un jardín. Sí tuve la certeza de que escondido en él había algo importante que yo no estaba viendo. Tal vez porque mi pena era lo único capaz de florecer. Tal vez porque la culpa me cercaba. La fantasía me había abandonado. No lloraba por lo que creía, o por lo que creía que creía. Lloraba por la muerte de mi propia mirada, segura ante las cosas. Claro que no pude atravesar el jardín. Nunca hubo un jardín. Pero lo inevitable, al otro lado, me esperaba paciente, dormido entre las flores de otro mundo, custodiando un poder enteramente mío en la pequeña caja de cristal.
Rosa Berbel (Sevilla, España, 1997) ha publicado Las niñas siempre dicen la verdad (Hiperión, 2018) y Los planetas fantasma (Tusquets, 2022). Ha obtenido, entre otros, el Premio de Poesía Joven Antonio Carvajal, el Premio de la Crítica de Andalucía a la mejor Ópera Prima y el Premio Ojo Crítico de Poesía 2019 de Radio Nacional de España. Fue residente del Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA) en septiembre de 2025. Publicó una selección de sus poemas bajo el título Brillantes y caóticas (Sonámbulos, 2021) y ha aparecido en numerosas antologías nacionales e internacionales. En la actualidad trabaja en el Departamento de Literatura Española de la Universidad de Granada.
La ilustración es de Daniela Zorrilla.





