Lo peor son los sueños. Los planes que no se cumplen Y se convierten en parálisis Que te aprisiona el pecho. Noto al diablo posando su mano En mi corazón y arrancándolo De la razón que impide el movimiento. Aún brilla mi corazón en las penumbras. Lo peor de todos son los deseos De ir al palacio de cristal, De cruzar las llanuras de tu vientre Hasta llegar a puerto, De ver las montañas besando al mar. Lo peor es verte marchar. Aquí y ahora.
Este poema fue escrito por Santiago Javier Gozálvez Perera.



