Madrid no es ciudad para poetas. Llueve cuando la tristeza invade y brilla el sol cuando ella sonríe. Su sonrisa no es para un poeta. Cuando se juntan, hay tormentas de verano. No deja de llover en Madrid mientras el sol brilla como si no existiera la luna. Ya no hay tormentas de verano. Solo lluvia, calor, nubes sin truenos
.
Este poema fue escrito por Santiago Javier Gozálvez Perera.




