Este cuento fue publicado en el volumen XIV de El creativo, nuestra newsletter de escritura literaria y cultura. Para recibirla directo en tu correo, suscríbete a Perpetuo:

Pasa el tiempo, pero retengo el olor de ese taxi, un Volkswagen verde y destartalado. Se nos pega en la ropa el agrio de la transpiración y el humo del aceite quemado. Ella conversa con sus padres muertos. El aire viciado de una siesta en el D.F. desvanece las formas.
—¿Con quién hablás?
—Con mis padres… Les pregunto sobre ti, pinche pendejo.
Difícil saber qué le dirían sus padres sobre mí. La radio chirría un corrido. Su mano casi infantil a un dedo de la mía.
—¿Y les falta mucho para aceptarme?
—Todo lo que sea necesario.
Vamos a una feria de la que nunca me acuerdo el nombre. El taxista no suda en pleno atasco:
—Soy psicólogo especialista en duelo.
—Aquí debés tener muchos clientes...
—Raúl, para servirles.
—Martín, ya un poco inservible.
—La neta es que soy de Juárez. Allá visito a muchos clientes. Sufren por sus miembros perdidos.
—¿Miembros de qué cosa?
—Sus miembros… sus brazos o piernas. Las balas arrancan lo que se les cruza.
—Claro, con los muertos podés seguir conversando, pero no con un brazo.
Recorrimos pasillos, ella siempre delante. Mucha gente topando y rozando. Antes habíamos ido al cementerio a visitar a sus padres. No estoy seguro si la charla con Raúl fue antes o después del Día de Muertos. Ella no cuenta lo que le contestan sus padres. Quiso enseñarme. No, ya bastante me cuesta hablar con los vivos.
Seguro es que ya había pasado el asalto en Clavería: me siguieron en una moto y me apuntaron al bajar del taxi, que tal vez era el mismo vocho verde y apestoso. Yo tenía en el bolsillo caliente lo que había ganado en seis meses en la frontera norte. Me vaciaron los bolsillos y chamuscaron la carne.
Me quedé por aquí, medio perdido, como esperando.
Martín Appiolaza (Mendoza, Argentina) es especialista, docente e investigador en políticas de seguridad urbana y prevención de la violencia. Ha desarrollado producción académica e intervenciones territoriales desde la sociedad civil, gobiernos y organismos internacionales en América Latina. En la última década estuvo más centrado en la Argentina. Vive en Mendoza. Ejerció diez años como periodista en el diario Los Andes, cubriendo cultura y políticas, y escribiendo columnas. Luego, intermitentemente, publicando o editando; dirigió la revista La Vanguardia Digital, heredera del centenario periódico homónimo de Buenos Aires. Tiene un podcast y publica entrevistas y análisis en Substack.





