No termina juro que no termina meto los piecitos se enfrían la infinidad no termina porque la arena y las montañas limitan hay más. Los pies ahora están calientes el mar sigue inmenso a mí no me ven ni me nombran no hay ojos del otro lado que me alcancen —en la infinidad no hay miradas encontradas—.
Ray Tarazona. Tengo 30 y todavía no sé lo que hago, pero no paro de hacer. Creo en el amor aunque siempre diga lo contrario. Escribo poesía por consecuencia de un corazón hecho pedazos y en el camino descubrí que la poesía es un puente con otras almas. Colecciono trazos para ilustrar lo que me atraviesa e impactar a quienes ven mis obras. Nací en Venezuela y Argentina me adoptó. Soy una apasionada de la contemplación de la cotidianidad y la vida suavecita como revolución. Si me estás buscando muy probablemente esté durmiendo la siesta.





