Respira Inhala. Exhala. Viento en los huecos árboles, que de nostalgia visten nuestras hojas. Débil corazón de carne, se quiebra llorando por el vientre [perdido. ¿Desde cuándo elegimos caminar [Descalzos extraños al barro que somos? Sinuosos son los ríos de ámbar que te conducen, nutriendo el bosque profundo de tus ojos. "Abre la mano" — me dijiste, las líneas de la palma, cicatrices de ramas. Barro somos, barro seremos. Vida y muerte se entrelazan, como un colibrí morado, danzando en el ciclo eterno, renaciendo en tierra, hoja y pájaro, éter y carne en vuelo sin fin. Un latido, que al unísono, se escapa. Respira.
Luisa Matiz .Estudiante de la vida. Ph.D, M.Sc en ciencias de la vida. Intuitiva y escritora. Escribe en en el blog Mosukito sobre ciencia, la vida, las culturas y habitar realidades. Apasionada de la experiencia humana.



