Si sales de Bogotá y te adentras al bosque montañoso, dejarás atrás la tierra de humanos y te adentrarás a la de osos. En particular, a la del oso andino, mejor conocido como el osos de anteojos por los curiosos patrones que se forman alrededor de su rostro.
Verlos es difícil. Sebastian di Domenico, lleva años fotografiándolos en lo que ya es un ritual.…













