Te observo y veo que te estás depurando. Sueltas lo que no necesitas más. Te preparas para sobrevivir el siguiente ciclo. Te estás transformando. Tus colores y texturas ya no son las mismas. Incluso, proyectas un sonido distinto. Pareciera que hablas un lenguaje diferente al que acostumbras. Escucho. Comunicas de formas tan diversas, que resulta fascinante oírte. Pero, a la vez, percibo que me hablas lúgubre y misteriosamente. Entre escalofríos, me invitas a mantener los silencios para escucharte mejor; a callar mi ruido para sentirte más, a ignorar mis tormentas. Hay pesadumbre por el desprendimiento. Por los suelos desparramas tus ropajes y tus adornos; caen lentamente en una suave danza y sorprende, asusta. Te recojo y te acuno en mis manos. Me aferro por segundos, hechizada por tus colores. Pero te suelto: no me perteneces. Eres perfecta. Me guardo una memoria de ti, porque sé que nunca más te volveré a tener. Saber que ya no existe esa exuberancia que mostraste no hace mucho tiempo me pone nostálgica. Y, a veces, duele. Es un dolor hecho ternura. Me haces una invitación a aceptar la transición: a soltar apegos —a eso que eres y ya no serás, a eso que fuiste y está desapareciendo. Observo. Aunque parece que mientras te deshojas mueres, sucede lo contrario: sostienes y reproduces vida. No es muerte, es transformación. Transformación para tu supervivencia. No es despojo en vano, es preparación para un nuevo ciclo que te necesita ligera. Y eso que sueltas se convierte en abono para proteger la tierra. Y prolongas la vida. Das vida. Eres vida. No veo. La niebla es densa. Han bajado las nubes. Mi caminar titubea, temeroso. Crujen mis pasos. El bosque siente mi presencia. Respiro. No temo. Existe un camino. No se ve con claridad hacia dónde lleva. Pero la tierra sostiene mis pasos y confío. Me siento sola y me siento también acompañada. Espero. Estoy en solitud. Me siento bien. Hay un renacer. Gracias por estar aquí.
Diana Chávarri es autora de ensayos, artículos de opinión y poemas que exploran las tensiones entre lo personal y lo político. Su escritura combina poesía, crítica social e introspección para cuestionar mandatos culturales, visibilizar contradicciones y abrir espacios de reflexión colectiva. En Substack, Diana se vacía en pensamientos, acomodando ideas, emociones, sentires. Escribe lo que le atraviesa y también lo que le enternece
Ha participado en la columna de opinión para La Verdad: Periodismo de Investigación y para la revista en línea Volición, ambos con sede en Ciudad Juárez. Escribió el prólogo del libro La Comunidad Terapéutica, Una metodología para el cambio en el tratamiento a las adicciones, de Simón Tavera. Es autora de El Caso Desafío para la Fundación Comunitaria de la Frontera Norte, que le hizo ganar premios, reconocimientos y publicaciones nacionales e internacionales de la Organización Internacional del Trabajo, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, la Secretaría de Gobernación y otros.





