Llévame al lugar donde todos son felices, donde hasta el más ogro esboza una sonrisa, donde la creatividad ignora al intelecto, donde la muchedumbre engalana el escenario y protagoniza el espectáculo. Llévame donde las gracias no tengan razones donde el grito es sinónimo de diversión donde no existen guerras interestelares donde el campo traga tristeza con la calma y se funde con la alegría de la torpeza. Llévame donde las penas no apenen, donde la suavidad sea la prisa de un festejo, donde lo terrible se subsane con sed de revancha, donde el pagaré lo firme el billete del tiempo, y la retribución sea una colección de emociones. Llévame donde la gorra y la vincha cobren valor, desde la picardía de quien las vende, donde la gaseosa y el maní con cáscara alboroten todas las papilas gustativas donde las hilachas miserables sean pintorescas, como en ninguna otra parte del mundo. Llévame donde la historia sea ovación llévame mañana, de día o de noche pero no dejes de llevarme donde el pobre es feliz cuando los polines de la red se hamacan.
Marcos Pino. Nacido en el barrio Empalme de Córdoba, aprendió que el fútbol, la música y los rituales domingueros también educan. Periodista, analista de comunicación y estudiante de Sociología. Su cuento Anaranjada obtuvo el primer premio del concurso "Más que una historia" (2024); otros relatos suyos fueron publicados en revistas de México y seleccionados para antologías literarias y futboleras. Como periodista, trabajó en radio, televisión y prensa escrita durante más de dos décadas, con paso por Showsport (2006-2021) FM deportiva Impacto (2003-2007) y publicaciones especializadas en Argentina y el exterior.



