Los anteojos es nuestra newsletter de coyuntura. Cada semana, comisionamos dos crónicas de temas que todo mundo habla pero nadie te explica. Para recibirla en tu correo:
Esta semana:
Emiliano Polo reconstruye las acusaciones contra Benjamín Netanyahu por ignorar advertencias de la masacre del 7 de octubre.
Juan José Parcero analiza los obstáculos que enfrenta Donald Trump rumbo a las votaciones intermedias.
Las elecciones, en ocasiones, se convierten en referendos de popularidad. Ese es el caso en Estados Unidos e Israel, donde sus mandatarios llegan a las elecciones en medio de críticas por conflictos bélicos y crisis internas. Esta semana, quisimos profundizar. Emiliano Polo, hace un recuento de la evidencia que se acumula contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, por las omisiones que habrían permitido el ataque de Hamás el 7 de octubre de 2023. Con esa carga compitió en las reñidas elecciones parlamentarias —este martes 27 de octubre— que definirán si saldrá del cargo, y, finalmente, enfrentará la justicia.
Juan José Parcero, por su parte, mira hacia la contienda intermedia en Estados Unidos del próximo 3 de noviembre. La popularidad de Trump se ha visto en deterioro por la guerra contra Irán —en mancuerna con Israel—, conflicto que ha disparado precios en los EE.UU. por el encarecimiento de la gasolina. La agenda de «America First» (Estados Unidos primero) quedó solo como una promesa, y su base podría mostrar descontento con un voto de castigo.
Netanyahu y Trump llegan a las urnas debilitados por la imagen personal que ellos mismos impulsaron. Netanyahu, apodado «el señor Seguridad» ahora es acusado de no tomar las medidas necesarias para evitar una masacre; Trump, quien prometió reducir los costos para el estadounidense promedio, optó por iniciar una guerra con implicaciones catastróficas para el costo de vida de su ciudadanía.
En Israel ya se cuentan los votos, y en Estados Unidos falta menos de una semana para las esperadas votaciones. Mientras llegan los resultados y las reconfiguraciones políticas se implementan, les dejamos estos anteojos para ver el mundo con otros lentes.
Agradecemos a El Noti por incluir dentro de su cobertura noticiosa a Los anteojos.
Los avisos para Israel
En semanas recientes, a medida que se acercaba el tercer aniversario de la masacre del 7 de octubre en Israel, distintos medios publicaron reportajes sobre el aterrizaje de un avión egipcio en el aeropuerto Ben Gurion de Tel Aviv a finales de septiembre de 2023. La avioneta despegó de El Cairo y permaneció en el aeropuerto alrededor de una hora. Después se supo que la visita fue del entonces jefe de inteligencia egipcio, Abbas Kamel.
Según los reportes, Kamel se reunió con funcionarios del gobierno israelí para advertir sobre movilizaciones inusuales en Gaza. No se sabe con qué oficiales se reunió, pero las actividades en la frontera ameritaron, según el gobierno egipcio, una visita de emergencia y la entrega del mensaje en persona.
Tampoco fue el único aviso. Investigaciones recientes indican que el gobierno de Benjamín Netanyahu recibió más de una advertencia sobre un posible ataque de Hamás. La investigación del diario israelí Haaretz, posteriormente confirmada por reportajes del New York Times, sostuvo que Netanyahu recibió alertas sobre un posible ataque también por parte del presidente de Emiratos Árabes Unidos, Sheik Mohamed Bin Zayed, quien pidió a Israel que hiciera concesiones económicas para desescalar el conflicto.
Parece que, en todos los casos, Netanyahu fue displicente y se mostró poco convencido de la autenticidad y gravedad de las alertas. De acuerdo con la publicación de Haaretz, el entonces líder de Hamás, Yahya Sinwar, había advertido, a través de contactos en los Emiratos Árabes Unidos, que los israelíes debían «esperar un terremoto». Fue entonces cuando Mohamed Bin Zayed decidió alertar directamente a Netanyahu, quien, de nueva cuenta, desestimó la información. Los reportes señalan que, de forma paralela, funcionarios de los Emiratos Árabes también alertaron a la agencia de inteligencia interna israelí, el Shin Bet. La respuesta no fue distinta.







